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11-09-2007
Una mentira más
El 11 de setiembre del 2001 yo trabajaba como part time y llegué a eso de las 9.30 am a mi centro de labores, la versión que se manejaba en medio del alboroto era que bombardeaban Nueva York. Yo tenía poco más de un año en la cercana ciudad de Toronto y hasta se manejaba la idea de un avión dirigiéndose a la Torre CN. Ya tenía unos 7 años de apolítica, de intentar olvidar lo que sucede allá afuera y dedicarme tan solo a mi carrera, a mi familia y a mí. Pero este hecho sirvió un poco para abrir los ojos y reiniciar con esas preguntas que te van llevando de la mano a las verdades básicas.
6 años después muchas son las teorías, todo el mundo quiere pelear contra el terrorismo, pero ¿quien o que es el terrorismo? ¿Pudo un grupo pequeño como los talibanes, quienes serian derrocados fácilmente, o Al Qaida organizar semejante ataque en terreno de la potencia militar más considerable del mundo? Por varias horas, 19 hombres habrían puesto en jaque a la mejor fuerza aérea de la historia, junto al sistema de inteligencia del país más poderoso del mundo y su millonario circuito de cámaras que no grabo gran cosa. ¿Es posible que la orden de no interceptar los aviones viniera de adentro? Las explosiones que se escucharon antes de la colisión de los aviones, ¿pudieron ser detonantes para un desmoronamiento preconcebido de las torres gemelas? La torre 7, ¿como cae en forma similar sin haber tenido impacto alguno?? ¿Es acaso el agujero del Pentágono fruto de la colisión de un avión? En fin, son tantas las preguntas, pero para mi lo mas importante viene después: como ocurrió con el episodio del USS Maine, que sirviera de pretexto para la guerra contra España; o mas recientemente Pearl Harbour, que sería la excusa para inmiscuirse en la Segunda Guerra Mundial; el 11/9 preparo el terreno para el aplastamiento de los talibanes y la subsiguiente invasión de Iraq con miras a un avance por Irán o Siria. Se hipnotiza a la población estadounidense y mundial, una operación psicológica que disemina un gran temor, y se escatima poco en cuanto se habla de guerra. Bajo la supuesta posibilidad de perder la “libertad”, la ”democracia” y el “bienestar” se convenció a la inmensa mayoría de que se libraba una guerra justa.
En los 90s, después de la guerra fría con la caída de la URSS, el mundo entra en una nueva fase: el capitalismo casi absoluto que provocaría un abuso aun mayor de los recursos a nivel mundial. Para principios del 2001 en el mundo de la OPEP se hablaba de dejar de dolarizar el petróleo, se pensaba en el Euro. Con 70% del crudo mundial, la zona del Mar Caspio es perfecta para iniciar un control más estricto de esa fuente de energía tan escaza y así asegurar la hegemonía de la divisa estadounidense.
El beneficio inmediato y a futuro descansa en los fabricantes de armamentos, en las contratistas que se encargan de la “reconstrucción”, en un aseguramiento de una economía dolarizada. En suma se asegura el enriquecimiento de quienes dominan, la burguesía y la extensión de su poder. El 9/11 sirve para recuperar el control del petróleo y ganar la simpatía del mundo en aras de otra invasión. Entonces, ¿que es más probable? ¿Que Osama haya enviado las ordenes desde una laptop en su cueva o que las ordenes vinieran de un lugar mas privilegiado?
EL 11 de setiembre de 1973 otro hecho que no debemos olvidar pondrá en evidencia el carácter de clase de la sociedad en que vivimos. El sistema en que vivimos tiene como fin el mantener a la minoría que ya tiene el poder, a la burguesía, en las mejores condiciones, a costa de la explotación de quienes tienen que vender su esfuerzo, su tiempo, su vida para sobrevivir: la clase trabajadora. En Chile en 1973, mediante un golpe de estado auspiciado por la CIA estadounidense, se reemplazaba a un gobierno progresista de frente único por una dictadura militar, una dictadura militar que velaría ¿por que intereses? por los de la clase a la que sirve: la burguesía. Lo sucedido en Nueva York el 2001 fue movido exactamente por los mismos intereses!
Como en el Mito de la Caverna de Platón, mucha gente ve solo sombras, lo que un grupo permite que vean. Solo algunos llegan a salir y descubrir lo que existe afuera. Unos pocos regresan a compartir su conocimiento… Adentro unos sufren el despertar mientras la mayoría prefiere quedar con las sombras y ridiculizan a quienes querían iluminarlos.