Letras > Apuntes
17-08-2007
Terremoto en Perú
Una vez más ha quedado al descubierto el verdadero rostro de nuestra sociedad. Nuevamente los menos privilegiados quedan a la merced de alguna ayuda, con las esperanzas en divinidades o en favores ajenos. Una vez más la desesperación hace presa de quienes poseen muy poco o nada, son ellos los que siempre pagan los platos rotos, siempre.
Por ahí alguien me decía que no es cierto lo que afirmo, que los desastres naturales atacan a cualquier persona. Cierto, pero hasta cierto punto. En mi país las casas malhechas, aquellas de quincha, barro, con cimientos pobres, muchas veces logradas en forma colectiva, no pertenecen a los privilegiados, sino a los del otro lado de la moneda, a los más, a los que poseen muy poco o nada.
Otros por ahí decían que nuestro subdesarrollo es el culpable, la falta de planeación y prevención, la falta de recursos en general. Pues no hace mucho hubo un huracán en el país más rico del mundo, aquel que envía billones de dólares a invadir y colonizar países y territorios que puedan aumentar su riqueza, y a pesar de advertencias se calcula que murieron decenas de miles de personas en Nueva Orleans, la gran mayoría negros, la gran mayoría empobrecidos, la gran mayoría desechable.
En Toronto el Consulado de Perú ya ha puesto una cuenta en un banco para recibir donaciones, muchos ya contribuyen, ojala y más del 50% logre escapar la burocracia y esos “gastos administrativos” y sirvan para aliviar algunas de las tantas necesidades por las que pasan los humildes pobladores de Cañete, Chincha, Pisco, Paracas, Ica y otros poblados azotados por este desastre.
La desgracia pudo ser peor, el 2006 en Pakistán hubo un terremoto de similar magnitud pero que acabo con la vida de 75 mil personas, la diferencia es que ese tuvo el epicentro a 9 Kms. del subsuelo, mientras que el de Perú estuvo en Pisco (pequeña ciudad al sur de Lima), 40 Kms. adentro, lo cual hizo que el estrago no fuera tan aniquilador.
El sistema en que vivimos solo trabaja para quienes manejan los medios de producción, los que les conviene a ellos es lo que los estados “democráticos” defienden. Ellos tienen las casas antisísmicas, ellos tienen los autos en los que pueden escapar a los desmadres que puede causar la naturaleza, ellos pueden reparar sus casas sin problemas mayores y aun recibir ayudas prontas del gobierno para sus industrias y sus tangibles. A los demás solo les queda seguir matándose para llevar un pan a casa y ver si alguna gracia divina o alguien se apiada de ellos. Qué hacemos?